Como llevar a cabo un hechizo


En primer lugar, es necesario que exista un círculo psíquico entre el atacante y la víctima; dicho en otras palabras, que haya algún tipo de relación entre ellos. Cuando se dice que tiene que existir algún tipo de relación, se dice que tiene que existir alguna forma de contacto y de conocimiento entre ambas partes. Ya sea en el trabajo, ya sea en una tienda a la que suelen acudir las mismas veces, en casa, en el lugar habitual de ocio, etc., cualquier sitio es bueno para tener una relación aunque sea de carácter superficial. No es posible, por ejemplo, hechizar a una estrella de la televisión si no es que el atacante está directamente relacionado con ella.

El segundo requisito que vamos a destacar está relacionado con el segundo de los puntos que hemos destacado en esta parte del capítulo. La fuerza de concentración es necesaria para conseguir un hechizo total y completamente efectivo. Para provocar que alguien reciba nuestro odio o nuestro amor hay que tener una gran concentración en nuestra acción, y para conseguirla, es necesaria una creencia absoluta en ella. Esto es que no se puede conseguir tener una gran fuerza de concentración si no hay una enorme voluntad para conseguirla. Por lo tanto, lo que es indispensable para que nuestros hechizos salgan bien es que haya una total convicción de lo que se está haciendo porque detrás de esta convicción hay una elección libre de querer hacerlo.

Como llevar a cabo un hechizo Hechizos

Lo que es lógico, para explicar lo mejor posible lo que se intenta decir, es que una relación amorosa, amistosa, familiar o del tipo que sea, no funcionará si no hay voluntad por parte de los que participan de ella de que exista tal relación: si no se ama a alguien no puede haber amor entre ese alguien y yo, si no se aprecia a alguien no puede haber una amistad entre ese alguien y yo. Pues bien, si no se odia a alguien, si no hay un verdadero sentimiento de aversión, si no hay un total rechazo hacia ese alguien, si no hay un deseo de causar daño a ese alguien, no puede haber fuerza de concentración ni creencia en lo que se va a ejecutar, con lo que no podrá haber fuerza de concentración y, ni muchos menos, un hechizo.

Si tuviéramos que formular un principio para explicar qué es exactamente lo que se viene diciendo, podríamos postular la siguiente afirmación a partir del principio de identidad:

Fuerza de concentración = Fuerza mágica

Así pues, si se tiene una completa seguridad en lo que se va a hacer es casi seguro que, si se cumple con todos y cada uno de los pasos rigurosamente, el hechizo dará frutos. Por ello, lo más dificultoso de realizar un hechizo no es el hechizo en sí, sino que hay que lograr que nuestros deseos sean lo suficientemente fuertes para lograrlo; un momento de debilidad, y todo podría marcharse a la ruina. Y, aunque parezca difícil de creer, odiar es más complejo que querer. Hay una frase popular que dice que «Del odio al amor, sólo hay un paso», pues bien, a ese dicho, yo añadiría una segunda parte que diría «… aunque del amor al odio hay kilómetros de distancia». No olvidemos que odiar es el non plus ultra del rechazo y que amar es el non plus ultra de la atracción, y que de un extremo al otro hay muchas opciones que siempre resultan preferibles, antes de llegar al odio.

Para hechizar a alguien se requiere tal dosis de odio que creo que sólo se con sigue si se habla de personajes históricos famosos por sus asesinatos a masas de personas inocentes, o por sus métodos antihumanos. Quizá sea demasiado ingenua al decir que no creo, de ninguna manera, que se consiga odiar de esta forma bajo ninguna circunstancia, y es por ello que es posible que los hechizos se conviertan en autoataques puesto que algo superior a lo corpóreo (lo etéreo) castiga la falta de integridad. La integridad (no sólo en hechicería, sino en la vida en general), asegura casi del todo la efectividad de nuestras acciones.

Vayamos, pues, a la práctica. ¿De qué forma se puede conseguir una buena o muy buena fuerza de concentración? Como en cualquier otra cosa, la mejor forma de aprender es la práctica. Si se hacen ejercicios periódicos de concentración se llega a obtener un enorme poder mental para desempeñar estas y otras acciones en el campo de la concentración. Una de las mejores formas de concentrarse es encontrar un ambiente sosegado, tranquilo, un ambiente en el que, el que deba concentrarse, lo pueda hacer con total tranquilidad, a la par que no se distrae por ningún agente exterior a él mismo y a la tarea que está realizando.

Antiguamente, los ejercicios de concentración se desempeñaban en pleno contacto con la naturaleza, solía hacerse en bosques; hoy, es necesario adecuar las circunstancias a lo que se va a hacer. En general, si se consigue que el lugar tenga poca luz, una atmósfera recogida y sea silencioso y solitario, se consigue que el lugar sea el idóneo automáticamente. Siendo así, es fácil deducir que si el lugar es el propio hogar es bastante bueno, puesto que es el lugar donde se suele liberar toda la tensión, y donde le es más fácil a uno encontrarse consigo mismo. Ese encuentro con uno mismo, sin embargo, puede llevar a que el hechizo nunca llegue a producirse puesto que quizá provoque el sentimiento del que antes hablábamos: el darse cuenta de que no se odia tanto como uno piensa que está odiando.

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Categoría: Hechizos.






One Response to “Como llevar a cabo un hechizo”

  1. hola buenos dias Dice:

    muy bueno el post..aunque personalmente me dan miedo aquellos rituales para hacer el mal. No se si este es el espacio adecuado paa hacer esta pregunta pero me gustarias saber.. si hay algun ritual sencillo para encontrarte con alguien..buenos dias..y muchas gracias


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