Fases para realizar un hechizo


Es muy importante seguir un proceso determinado para la buena marcha de los hechizos. Si no se sigue una rigurosidad en el proceso, es muy posible que la acción no consiga sus fines y algo mucho más peligroso, y es que las consecuencias sean mucho peores de lo que serían sin él, porque está muy claro que, por más métodos de defensa o protección que se utilicen, si se provoca mal se recibe mal, tarde o temprano. Sea como sea, lo que está claro es que es necesario crear defensas de prevención contra las consecuencias que pueda tener el hechizo, sobre todo el hechicero que es el primero que actúa y la parte más implicada en esta práctica. Para la protección del hechicero suele utilizarse la técnica llamada del círculo mágico.

El círculo mágico

En muchas ocasiones los magos utilizan un atuendo determinado para llevar a cabo sus tareas, lo que no es realmente necesario y la mayor parte de veces, sólo forma parte de un protocolo inútil que sirve para crear más morbo del que realmente existe en estas prácticas; como se ha dicho repetidas veces a lo largo de la obra, muchas de las personas dedicadas a esta magia, son  poco fiables. Lo que este sector de magos no sabe es que por más vestuario y parafernalia que monten alrededor del ritual, no servirá de nada si no se provén de una buena protección. El círculo mágico es un círculo que se traza encima de la alfombra que ha de cubrir el suelo de la estancia donde se lleve a cabo el hechizo. Este círculo es lo que protege al hechicero de lo que pueda acontecerse de su acción.

Fases para realizar un hechizo Hechizos

Se trata de un círculo de 2 m de diámetro, como mínimo ya que el mago debe poder tumbarse dentro de él, que rodea un circulo inferior situado a 40 cm de él. El círculo mayor tiene que estar trazado con tiza y debe tener colocados encima ojales de cobre unidos por hilo de cobre en sentido contrario a las agujas del reloj. El círculo inferior debe estar trazado con carbón, leña y también en sentido contrario a las agujas del reloj. Los dos círculos deben tener una abertura de 40 cm para que el mago entre y salga. Este paso de entrada y salida debe ser respetado; no es bueno ni efectivo saltar el círculo puesto que este es el lugar de concentración de energía del operador.

Los testimonios

Los testimonios son prendas de vestir o partes del cuerpo de la víctima. Tienen que ser la representación de su esencia, por ello tienen que haber tenido un estrecho contacto con la misma puesto que la impregnación se obtiene de esta forma y, de algún modo, la energía de esta se acumula en estas prendas.

Esta teoría ha sido avalada también por el gran científico francés, Charon, el cual afirmó que el electrón es como un microuniverso, en donde existe un espaciotiempo y en donde son almacenadas muchas energías, entre ellas también las de orden psíquico. Las prendas personales quedan totalmente impregnadas de electrones del poseedor si este las lleva a menudo y sobre todo si las lleva a gusto, de ahí su utilidad. Los testimonios pueden ser blusas, camisas, uñas, cabello, pelos…

Hay otro tipo de testimonios, llamados indirectos, como por ejemplo las fotografías. En ellas quedan impresas todas las energías vibratorias del fotografiado y si hay un gran deseo por parte de este, es decir, si está posando a gusto para la foto, entonces las energías se transmiten con gran fuerza. En las obras de arte se da un efecto parecido. Me refiero a obras de arte si hablo de retratos pictóricos o de retratos escultóricos. En el retrato, la energía psíquica, que se acumula a medida que la obra se pinta, es muy fuerte, pero si muchas personas envían pensamientos hacia aquel retrato o estatua, entonces el valor psíquico de la obra sube a niveles cada vez mayores, hasta el punto de presentarse como un verdadero ser viviente, y con el carácter o el poder que le es asignado por todas las personas que en él piensan.

El pensamiento es energía y, como tal, puede acumularse, de modo que se crean verdaderos depósitos psíquicos denominados también psicoformas. Las psicoformas pueden actuar en algunos casos directamente sobre la materia, siendo esta parte más espesa (por decirlo de alguna manera) de energías superiores, entre las que se cuentan las psíquicas.
En este caso, se trata de un hechizo de proyección, porque el testimonio y el simulacro están presentes en la mente del operador, y según su gusto los proyecta hacia la víctima, teniendo siempre bajo control el encantamiento mágico.

Esta es la acción más poderosa y peligrosa y, al mismo tiempo, la más difícil de realizar por el gran dispendio de energía que requiere. El operador podrá utilizar ceremonias de alta magia negra que le confieran mucho poder, aunque se trata de un hecho muy raro. Si el hechicero conoce a la víctima sólo son necesarios los datos personales de esta, con lo que hay mucho más peligro puesto que puede haber un control del pensamiento y, por lo tanto, de las acciones. De otra forma también se puede conseguir que funcionen los testimonios. Si se halla un testimonio puente, es muy fácil someter a la víctima; el testimonio puente es aquella persona común al atacante y a la víctima que establece el contacto entre ambos durante el hechizo; a través de él se conseguirá hacer daño a la víctima.

Preliminares al ritual

Antes de empezar con el ritual son necesarios una serie de procesos que ahora explicaremos. En primer lugar, es necesario preparar los medios necesarios de protección, como el círculo mágico del que hemos hablado antes, y construir los posibles talismanes necesarios para la acción. Como ya hemos dicho antes, esta fase es muy importante para el buen funcionamiento del ritual puesto que configura la total protección y defensa del solicitante y del hechicero.

Otro de los preliminares es la construcción de simulacros que va con la preparación del altar. Los simulacros son las pócimas, mezclas o elementos que se ponen en contacto con la víctima para que el hechizo surja efecto. En el altar, el operador colocará las herramientas necesarias para el hechizo.

Activación de los testimonios

Durante este proceso, se pone en marcha la energía de los testimonios, de modo que las energías del solicitante y de la víctima se unen para crear el antagonismo necesario para la buena marcha del hechizo. La unión de los testimonios hace que se cree un verdadero encadenamiento mágico entre estos y que el solicitante se transforme en un medio fácil de comunicación.

Ritual

Lo primero que hay que hacer es dar vida a los testimonios y acondicionar los simulacros. Para llevar a cabo un hechizo hay que esperar a que las condiciones planetarias sean las buenas para que los planetas puedan ejercer efectivamente sobre nuestra acción. Como es sabido la magia se rige por la energía y una de las energías más importantes en este campo es la de los planetas; por lo tanto será necesario buscar un buen momento planetario para llevar a cabo tales prácticas.

Otro de los pasos del ritual es la de la quema de las hierbas mágicas necesarias para solicitar la ayuda de fuerzas superiores a las nuestras; fuerzas negativas mucho más poderosas de lo que podemos imaginarnos, mucho más poderosas que nosotros mismos y que rigen todos nuestros actos maléficamente mágicos. Al tiempo que se queman las hierbas apropiadas, se recitan las fórmulas correspondientes. Una vez se haya hecho todo esto, el encantamiento está listo para entrar en acción. Como el ritual en sí es la parte más importante del hechizo, vayamos a recapitular cada uno de los pasos aquí explicados.

  1. Dar vida a los testimonios y al simulacro.
  2. Elegir el momento planetario idóneo.
  3. Quema de hierbas en señal de solicitud de ayuda a las fuerzas superiores necesarias, las fuerzas del mal.
  4. Melopea de las fórmulas correspondientes.

Colocación o divulgación

El simulacro es el objeto que debe sintonizar con la víctima para que esta reciba los efectos del hechizo; por ello, debe ser colocado en un lugar muy frecuentado por la víctima y, a poder ser, únicamente por ella. Los lugares más idóneos suelen ser los colchones, las almohadas, los cajones, los bólsillos de trajes. Otra forma de hacerlo, es enterrándolo delante de la vivienda de la víctima, de forma que cada vez que esta entra se lleva con ella un poco de esa energía dirigida a perjudicarla.

Otro modo de divulgación es la psíquica, que consiste en que el operador se pone en contacto con la víctima a través del pensamiento. Además existen aparatos especiales que pueden proyectar a la energía vitalizada. A veces se consigue desmaterializar el simulacro para montarlo en la habitación de la víctima con los elementos de esta habitación. De todas formas, lo que más duele es el envío de objetos contundentes a la víctima, siempre a distancia;. de ahí el budú. Un ejemplo de ello es el envío de agujas a distancia.

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Categoría: Hechizos.






2 Responses to “Fases para realizar un hechizo”

  1. Acencho Dice:

    heptameron…jaja y es para protección? No jodan, es un círculo de invocacion y uno muy fuerte. Sean mas serios para publicar información, muchos curiosos pueden resultar perjudicados
    Saludos desde arg.


  2. Noir Dice:

    normalmente no diría nada porque no me importa… pero ese circulo que muestran es en particular, peligroso si se usa mal. Pertenece al heptameron y se implemente en un mes en especifico durante un día especifico y a una hora especifica para evocar demonios de una esfera en especifico.

    Por favor, no copien y peguen cosas que no comprenden, es peligroso.


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