Feng shui: las ventanas


pensamos que el interior de casa representa al Yin y el exterior al Yang, las ventanas y las puertas cumplen una función primordial de conexión entre ambos mundos.

La diferencia radica en que la ventana en ocasiones funciona como medio de tránsito, pero regularmente sirve para contemplar hacia fuera. Y esa debe ser su función principal, poder observar lo que sucede fuera.

Si una habitación no posee ventanas, se perderá la conexión con la naturaleza y con el exterior.

Si tiene sólo una permitirá una fuente de luz, la que será bastante poco dinámica para el espacio.

Se recomienda que todas las habitaciones tengan dos ventanas, en direcciones diferentes y no opuestas. Esto brindará una buena luz y calidez y buena ventilación.

Se debe tratar de no mantener las cortinas cerradas y si se tienen persianas exteriores, también se deben abrir un par de horas diarias para dejar entrar la luz y la energía.

Feng shui: las ventanas Feng Shui

Para los expertos del Feng Shui, las ventanas de los edificios modernos y climatizados no pueden abrirse, por ello estos elementos pierden su calidad de movimiento.

Tampoco recomiendan las ventanas de corredera, siempre se deben preferir las que se pueden abrir de par en par.

También se aconseja que sean mixtas, para que no se pueda ver hacia el interior pero si se pueda divisar el exterior.

Si el vidrio no puede ser especial, las cortinas juegan un papel principal, y éstas no pueden llegar al suelo nunca.

Si la persona usa la habitación para trabajar o estudiar, no se debe permitir el ingreso del sol muy intenso, esto perturba la concentración y obviamente sube la temperatura.

Tampoco se recomienda que se ubiquen en las esquinas para no permitir que el Qi se diluya. Si tenemos muchas ventanas se pierde la sensación protectora del hogar, perdemos privacidad e intimidad. Esto se puede revertir con cortinas o con plantas que aporten tierra e intimidad.

También se puede ubicar un móvil o un colgante que refleje luz y que sirva de protección del exterior.

Si nuestro baño no tiene ventanas, no es algo tan trascendental para la energía, lo importante es que se le pueda dar ventilación natural o artificial, especialmente para proteger la casa de la humedad.

Si en el comedor existen muchas ventanas, se pierde la intimidad que requiere este espacio social y de comunicación de la familia.

Las cortinas pueden jugar un rol muy fundamental aportando privacidad y evitando que los comensales se distraigan.

Si ninguna de las ventanas de la casa permite la entrada del sol en la mañana, podemos crear fuentes artificiales que aporten esta vital luminosidad diaria para todo el hogar.

Si no tenemos ventanas que muestren la puesta del sol, puede generar problemas de entendimiento y de relación entre los miembros de la familia.

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Categoría: Feng Shui.






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