Feng shui: los cinco elementos


También llamados Wu Xing, en su forma abreviada o Wu zhong liu xing zhi qi, lo que significa los cinco tipos de Qi que predominan en los diferentes tiempos.

Esto quiere decir que cuando el Yin y el Yang se combinan y alternan dan origen a las cinco fases del Qi, las que se explican a través de los cinco elementos de la naturaleza: Fuego, Tierra, Agua, Metal y Madera.

En el Feng Shui cada elemento corresponde a un punto cardinal, que se define de acuerdo a la posición del sol de acuerdo a la época del año.

Su presencia también se aprecia en los objetos de manera evidente, es decir:

El Fuego: Se relaciona con la cocina, las fuentes de calefacción, la luz, las telas de colores fuertes, en especial con el rojo. Se potencia con objetos de formas puntiagudas. Cuando el Qi se expande en este elemento aporta calidez y generosidad.

La Tierra: Se relaciona con los objetos elaborados con este material, por ejemplo las porcelanas, las gredas, los maceteros, etc. Se vincula con el amarillo o el café.

Se potencia con objetos de formas rectangulares o cuadradas. Cuando el Qi se relación con este elemento aporta estabilidad y concentración.

El Agua: Se relaciona con los baños, los objetos transparentes, los acuarios o fuentes de agua. Se vincula con el negro y el azul. Se potencia con objetos de formas irregulares.

Corresponde al Qi en su fase descendiente, por ello aporta flexibilidad, fluidez y forma.

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El Metal: Se relaciona con objetos de acero, las estructuras, los fierros, las rejas, etc.

Se vincula con el blanco, el gris, el cobrizo y los metalizados. Se potencia con objetos de formas redondeadas. Corresponde al Qi en su fase de condensación y contracción.

La Madera: Se relaciona con los muebles, las plantas, los papeles y las estructuras de este material. Se vincula con el verde. Se potencia con lo alto y alargado. Corresponde al Qi en su fase ascendente y resistente.

Entre ellos se sugieren las siguientes proporciones para reforzar los efectos de los elementos:

Como mencionamos, estos cinco elementos se relacionan con los cinco tipos de Qi, los que dan origen a ciclos creativos o productivos, controladores o destructivos, y debilitadores.

El ciclo creativo también se denomina Sheng, palabra que quiere decir nacimiento y que simboliza que todo elemento se va desarrollando y evolucionando para aportar fuerza al siguiente.

Va nutriendo e intensificando al otro, por ejemplo: la madera va alimentando al fuego, que a su vez produce la tierra, la que genera el metal, el que produce el agua y ésta alimenta a la madera.

El fuego se convierte en cenizas y éstas en tierra. La tierra entrega los complejos minerales para dar vida al metal. El metal se funde volviéndose líquido. El agua da vida a todo, siendo vital para los árboles. Los que a su vez como madera permiten la combustión del fuego.

El ciclo destructivo o también llamado Ke, consiste en el control o destrucción del otro elemento. Porque el fuego puede destruir la madera o derretir al metal.

El metal puede cortar la madera, debilitando la tierra, la que pierde agua, la que no permite controlar el fuego.

El agua tampoco puede alimentar a la madera, incluso puede oxidar al metal, metal que corroe la tierra, la que a su vez puede ahogar al fuego.

Entonces, podemos ver como de manera natural cada elemento puede controlar al otro, en un equilibrio natural, el que puede pasar en un segundo de ser un proceso de control a un proceso de destrucción.

En cuanto al ciclo debilitador, se hace referencia al proceso inverso del ciclo creativo de una manera menos devastadora que el ciclo controlador.

Es decir, la tierra puede debilitar al fuego, éste a la madera.

El metal puede debilitar a la tierra, la madera al agua y ésta al metal.

Las Estrellas Voladoras

También llamadas Xuan Kong, se relacionan con lo visible e invisible que debe considerar el Feng Shui para que la energía pueda moverse libremente, capturándola en los espacios que se ocupan.

Retomando los principios del Bagua y considerando las dimensiones temporales y espaciales de cada construcción, nacen las estrellas voladoras.

Es decir, al conocer la ubicación de una casa u oficina, se puede calcular su carta de estrellas voladoras, dividiendo sus ocho direcciones en 3 o las llamadas 24 montañas, las que se separan por 15 grados.

Su sistema se emplea en base a una plantilla dividida en 9 partes iguales de 3 por 3 o nueve palacios, los que individualmente contienen 3 números o estrellas.

Cada número al ubicarlo sobre el plano de la casa, indicará qué energía fluye en ese espacio en particular.

El sistema de las estrellas voladoras se basa en una rejilla dividida en 9 partes iguales, de 3 por 3, llamada los nueve palacios.

Cada cuadrado de la rejilla o palacio contiene tres números, y cuando sobreponemos la rejilla al plano de una casa, los números nos dirán qué clase de energía fluye en cada sitio.

Cada palacio se compone de un primer número ubicado en la parte superior izquierda que se llama la estrella de la montaña y que indica la salud.

Y el tercero es la estrella del período.

El segundo ubicado en la parte superior derecha se denomina estrella del agua o estrella del frente, que indica la riqueza.

De esta manera, podemos aplicar este cuadro al plano de cada habitación haciendo coincidir por ejemplo en agua con un objeto similar o referente a ella, de esta manera se irán activando las potencialidades y activando el flujo de la energía, para respetar el equilibrio que debe haber en cada casa.

Las nueve estrellas son:

  1. Blanco o Tan Lang, corresponde al agua y se relaciona con el norte.
  2. Negro o Ju Men, corresponde a la tierra y se relaciona con el sudoeste.
  3. Jade o Lu Cun, corresponde a la madera y se relaciona con el este.
  4. Verde o Wen Qu, corresponde a la madera y se relaciona con el sureste.
  5. Amarillo o Lian Zhen, corresponde a la tierra y se relaciona con el centro.
  6. Blanco o Wu Qu, corresponde al metal y se relaciona con el noroeste.
  7. Rojo o Po Jun, corresponde al metal y se relaciona con el oeste.
  8. Blanco o Zuo Fu, corresponde a la tierra y se relaciona con el noreste.
  9. Morado o You Bi, corresponde al fuego y se relaciona con el sur.

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Categoría: Feng Shui.






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