Historia del feng shui


Se estima que sus inicios se remontan a más de 4 mil años, cuando en China se practicaba un sistema llamado geomancia, con el que se utilizaban los flujos energéticos para atraer las fuerzas complementarias que existen en la tierra.

Más adelante se fue perfeccionando al incorporar la precisa observación de la naturaleza y sus cambios.

Luego se incorporaron elementos del I Ching o el libro de los cambios, informa ción que se complementó con la teoría de los cinco movimientos o Wu Hsing.

En el libro sagrado del I Ching, se considera a la energía como un elemento que está fluyendo constantemente para transformar al mundo.

Historia del feng shui Feng Shui

Aquí nace el concepto del Yin y del Yang, fuerzas complementarias que no luchan entre ellas sino que se dividen en activas y pasivas.

Sobre esta base, el Feng Shui toma las normas básicas que rigen los cambios.

También se cree que tiene mucha influencia del Tao Te King, libro del camino, que enseña a ver todo lo imperceptible, lo desconocido, las fuerzas invisibles, todo lo que hace que el mundo funcione de la manera en que lo conocemos y la razón por la que todo se encuentra relacionado.

Existen algunos documentos en donde se observa la influencia de la astrología china, es decir, se aplicaron algunos principios sobre los planetas y su influencia en determinados ciclos de la tierra.

Fue tal el revuelo que causó el Feng Shui, que se comenzaron a tomar en cuenta sus bases para construir distintos patrimonios del imperio, definiendo incluso la ubicación de las tumbas para que los muertos pudieran atraer cosas buenas para su descendencia.

Hoy en día existen varias escuelas que siguen esta práctica enfocándola a un tipo de estudio en particular.

Pero lo fundamental es revisar las formas, las disposiciones de los espacios, las ubicaciones, el uso de los puntos cardinales.

Existen expertos que se centran en la estructura de la vivienda u oficina, el lugar que ocupan los muebles en los espacios.

Otro punto interesante de mencionar es la existencia de los guardianes celestiales, encarnados en animales importantes para la cultura china, como lo son el Dragón, el Tigre, la Tortuga o Guerrero Oscuro. y el Fénix.

A su vez, estos cuatro animales representaban cuatro constelaciones que dividían el cielo, pudiendo aplicar esta misma división en los espacios para apreciar el Feng Shui. Entonces con ese fin, se instalan los guardianes en forma de cruz, dejando al Dragón a la izquierda, el Tigre a la derecha, la Tortuga atrás y el Fénix adelante.

La ubicación ideal se define cuando el viento dispersa la energía y se encuentra con el agua. Esto sucedería cuando la Tortuga se ubique al lado del viento y del agua en oposición al Fénix.

Esta idea de que la energía, también llamada Chi o Qi, se disperse en el viento encontrándose con el agua, se mantiene hasta nuestros días. Lo importante es que cualquier persona lo puede aplicar en su hogar, pero primero debe tomar conciencia y estar alerta a todo lo que la rodea.

Debe reflexionar, cerrar sus ojos para abrirlos con otra mirada, observando todos los detalles de su casa quizás por primera vez con tanta detención. Se están conociendo las formas con las que conviven a diario y se abre un mundo nuevo ante nuestros ojos, junto con la posibilidad de reorganizar todo para poder favorecer el flujo energético y obtener beneficios para toda la familia.

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Categoría: Feng Shui.






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