Los fenómenos atmosféricos desde el punto de vista de la superstición


El cielo es patrimonio de la divinidad, pero también de lo desconocido, lugar de inquietudes que se sintetizan en los símbolos del misterio. Siempre hemos localizado en el cielo la morada de entidades extraordinarias. Los hombres de la prehistoria empezaron a contemplar los grandes espacios azules con la seguridad de que allí había alguien o algo que podría negar cosas al común de los mortales. Las religiones de los milenios siguientes han institucionalizado esa presencia llamándola Dios. Y posteriormente, siguiendo la evolución cultural y tecnológica que ha cambiado el primitivo corazón de paloma de los hombres, el cielo se ha convertido en un reflejo de nuestras esperanzas, de nuestras angustias, de nuestros miedos.

Los  fenómenos atmosféricos desde  el punto de vista de la superstición Supersticiones

Entre el carro en llamas de Elías y las naves espaciales de los extraterrestres no hay tanta diferencia, culturalmente hablando. El cielo siempre es «otro lugar» del que llegan señales e indicaciones que, en cierto modo, tienen el papel de hacernos pensar, o al menos, de invitarnos a pensar más atentamente en el transcurso imparable de nuestras experiencias en la tierra. El ser humano siempre ha visto señales e indicaciones en las manifestaciones celestiales para prever acontecimientos futuros y próximas desgracias.

Un testimonio importante lo constituye el Libro de los prodigios de Julio Obsequens, que refleja los hechos extraños e insólitos que fueron observados del 190 al 11 a. de C. en el Imperio romano. Se habla de sucesos de probable origen cósmico o astronómico (caída de cuerpos extraños del cielo, lluvia de meteoritos, eclipses, etc.), visiones celestiales (objetos voladores de diferente forma), hechos de origen biológico y terrestre… Lo que hace de este libro algo especialmente interesante y actual es que a cada fenómeno del cielo se le relacionan hechos secundarios: nacimientos monstruosos, escasez, epidemias, etcétera. De este modo, el cielo se convierte en un lugar donde, a través del mecanismo simbólico de la alegoría, el hombre con una visión supersticiosa del mundo obtiene significados interpretando el futuro.

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Categoría: Supersticiones.






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