Números peligrosísimos


El 13

Que nunca se sienten trece a la mesa, ¡trae mala suerte! Se crea o no se crea en esta superstición, nadie se resiste a la tentación de señalar el riesgo que se corre cuando, en un almuerzo o una cena, hay trece comensales. Hay quien pone un cubierto más y también quien ha invitado inesperadamente a un transeúnte desconocido a sentarse en una mesa ricamente ataviada. Muchos hoteles no tienen la habitación número trece.

Además, hay multitud de pequeñas historias sobre cómo librarse de la influencia nefasta de este número. Por ejemplo, escribir 12+1 en lugar de 13, como hacía Gabriele d’Annunzio. La mala fama del 13 viene probablemente del número de comensales que participaron en la Ultima Cena. Doce apóstoles, además de Jesús, muerte del Mesías. Se reunieron para celebrar una cena que fue el anuncio del prendimiento y la Según el Diccionario de las supersticiones de Philippa Waring, «Las compañías aéreas evitan ese número en sus vuelos y también en los asientos de los pasajeros, y hay ciudades enteras, como por ejemplo París, en las que ni siquiera una casa posee este número fatal».

Números peligrosísimos Supersticiones

También se considera negativa la asociación de este número y determinados días de la semana como el martes y el viernes. Paradójicamente, sin embargo, el trece es considerado afortunado por algunos, como demuestran llaveros, colgantes y agujas que muestran ese número «protector». Incluso las supersticiones pueden presentar formas de arrepentimiento…

El 17

Son numerosos los miedos que rodean al número diecisiete, en algunos aspectos similares a los indicados para el trece. Probablemente, también en este caso la creencia proviene de una antigua tradición hebraica que trataba de relacionar los números con los acontecimientos que caracterizaban la existencia humana.

La negatividad del diecisiete aumenta cuando se une al viernes, día considerado muy peligroso por las supersticiones de muchos países. De ahí la prohibición de comer carne, participar en fiestas y divertirse, casi como durante el luto. Popularmente es conocido el dicho de que quien ríe en viernes, llora en domingo. Grandes hombres del pasado tuvieron miedo del viernes. Hasta algunos paladines de la racionalidad, como los ilustrados Voltaire y Rousseau, consideraban este día uno de los más nefastos. Nos guste o no, el viernes ha convertido un poco a todo el mundo en esclavo de una superstición que se ha perpetuado como una tradición y que se ha extendido a muchos países.

El intento de no emprender viajes, o peor, casarse o iniciar actividades importantes en viernes forma parte del bagaje cultural de muchas personas. Es por todos conocido el dicho: «En viernes y martes, ni te cases ni te embarques». Los nacidos en viernes tendrán buen carácter, algo que la tradición popular ha llevado al límite en un dicho muy ilustrativo: «El que nace en viernes no tiene rencor». Si se nace sin rencor, no se conoce el odio y se tendrá una actitud dulce y amable con los demás. Pero, para alcanzar este estado es necesario echar unas gotas de la propia sangre en un paño y quemarlo, sólo así la negatividad del viernes se eliminará para siempre.

El viernes 13 o 17

Si, además, el viernes cae en 13 o en 17, entonces la negatividad será mayor, incluso para aquellas personas a las que les cuesta creer o aquellas que creen sólo un poco en la superstición. Es difícil establecer el origen de esta creencia.

La única hipótesis posible que se plantea es que esa fecha recuerde a una gran catástrofe (epidemia, hambruna, guerra) de la que se han perdido referencias históricas. Hace unos años, un estudio inglés publicado en el prestigioso British Medical Journal pareció desmentir científicamente las creencias de los supersticiosos: ese día, en Londres, habían descendido sensiblemente los accidentes automovilísticos. Pero, poco después, la revista puntualizaba que podía deberse a que muchos londinenses habían decidido quedarse en casa para evitar los peligros del infortunado día. A la hora de la verdad, el desmentido se convertía en una confirmación.

Cuando los días 13 o 17 del mes caen en viernes, la gente se vuelve más cauta —proclama la revista alemana Faz, que recuerda que ese día la gente intenta no salir, conduce con más cuidado, mira bien dónde pone los pies, presta más atención a lo que dice, etc. Parece que, desde el viernes negro de Wall Street, los operadores de bolsa particularmente atentos a los símbolos, cruzan el umbral del sancta sanctorum de las finanzas con el pie derecho, evitan llevar puesto nada morado y llevan en el bolsillo un amuleto.

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Categoría: Supersticiones.






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