Oir risas de alguien ausente


Yo vivía en un cuarto piso. Un día llegaba de trabajar, a casa de mis padres, saqué las llaves e intenté abrir la puerta.

Vi que la llave no entraba en la cerradura y oí la risa de mi vecino, con el que tenía muy buena amistad, miré en qué piso estaba y efectivamente era el tercero, donde vivía mi amigo con sus padres. Llegué a mi casa y se lo comenté a mi madre:

“Mamá, me equivoqué de piso y menos mal que oí la risa de Carlos y no insistí en abrir la puerta.” Mi madre me contestó que no había nadie en casa de Carlos pues estaban ausentes. Lo dudé, pues había oido claramente su risa. Así que volví al piso, llamé al timbre y efectivamente no había nadie.. Fué la risa de mi amigo la que me hizo reaccionar y comprobar que me había confundido de piso.. Le oí perfectamente pues tenía una risa muy escandalosa.. Me asusté, la verdad y después de esta experiencia tuve bastante cuidado de no volverme a equivocar de piso.

Pili

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Categoría: Tablón de Relatos.






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