Personalidad según rasgos faciales: orejas y boca


De las orejas

Las orejas lo mismo, y aún más, que las otras partes del cuerpo, tienen significación particular, no admiten ningún doblez, pues tienen sus relaciones esencialmente afines con el individuo. Cuando el extremo de la oreja está despegado, es buen augurio para las facultades intelectuales. Las orejas largas y desdobladas señalan descaro, vanidad, y pobreza de espíritu.

Las orejas grandes áruesas denotan a un hombre sencillo, grosero y estúpido. Las pequeñas, timidez.

Las que están muy desdobladas y tienen levemente el borde mal diseñado, no son muy favorables al espíritu y facultades intelectuales.

Una oreja mediana y de contorno bien redondeado, no muy grueso ni delgado en extremo, sólo se halla en personas morales juiciosas, eruditas y distinguidas.

Personalidad según rasgos faciales: orejas y boca La Magia Blanca

De la boca

La boca es intérprete del espíritu y corazón, y ya en estado de reposo, ya en variedad infinita de movimientos, denota de modo particular los caracteres. Es elocuente hasta en su mismo silencio. Nótese perfecta relación entre los labios y el natural de la persona. Ya cerrados, ya abiertos, en movimiento, el carácter es siempre del mismo temple. Grandes labios bien expresados y de exactas proporciones, que presenten por ambos lados la línea que los parte bien serpenteada y pronta a manifestar los sentimientos, tales labios son incompatibles con la bajeza, y se oponen también a la falsedad y vilantez, y a lo más podríase tachárseles de licenciosos.

El labio superior descubre el atractivo, inclinación, apetito y sentimiento del amor. El orgullo y la cólera lo alargan; la sagacidad lo aguza, la bondad lo redondea; el libertinaje lo encorva y baja, el amor y el deseo se unen por atractivo inexplicable. El uso del labio inferior es para servirle de apoyo; unos labios cerrados que corren en linea recta ocultando, sus orillas, dan indicio de sangre fría, de carácter laborioso, amigo del orden, de la exactitud y equidad. Si se acercan hasta los dos extremos, anuncian fondo de afectación, vanidad y presunción, y a veces también un poco de malicia, consecuencia de la frivolidad. Labios abultados tienen que combatir la sensualidad y fiereza. Los que sobresalen con mucha expresión siempre inclinan a la timidez y a la avaricia; cuando se cierran suavemente y sin esfuerzo, y si es correcto el dibujo, indican un carácter reflexivo, constante y juicioso.

El labio superior un poco salido, es señal distintiva de bondad, pero no de suerte que se pueda negar enteramente esa propiedad al labio inferior que se adelante, en cuyo caso se puede esperar hallar más bien fina y sencilla ingenuidad que un sentimiento de vivo afecto. El labio inferior que se parte por el medio, pertenece tan sólo a espíritus juguetones: contemplad con atención a un hombre jovial en el momento que va a ejecutar una de sus agudezas; el centro de su labio no deja de bajarse y ahuecarse, un poco.

Una boca bien cerrada, sin ser conmovida ni puntiaguda, demuestra el valor, pero en las ocasiones que trata de probarse, ciérranla regularmente hasta aquellas personas que acostumbran a tenerla abierta. Una boca abierta es doliente, cerrada sufre con resignacion.

La boca, dice Lebrun en su tratado de las pasiones, es, de las partes del rostro, la que señala con más precisión los movimientos exteriores. Con el dolor, bájanse los labios, con la alegría, elévanse; con el rencor, adelántanse y se elevan por su mitad. Toda la boca de longitud duplicada a la de los ojos es boca de lobo (entiéndase longitud de los ojos tomada desde su extremidad hacia la nariz hasta el otro extremo inferior de su órbita, las dos longitudes tomadas en un mismo plano).

Los labios grandes, pero bien proporcionados, indican hombre de poca delicadeza, avaro, y sensual, y aun algunas veces idiota y ruin.

Si el labio inferior es mayor que el superior y excede a éste, es la más evidente señal del desprecio y la insensibilidad.

Una boca, digámoslo así, sin labios, cuya línea es muy marcada, e inclinada hacia arriba en sus dos extremos, y cuyo labio superior, visto de perfil parece arqueado, no se encuentra sino en hombres avaros, astutos, activos, industriosos, duros, aduladores y corteses, pero aterradores en sus denegaciones. Este hombre es sin duda un malvado que se sonríe o procura ocultar su maligna sonrisa, cuando es la causa de los sufrimientos de un pobre o de las pesadumbres de un hombre de bien. Las personas de este cartácter tienen labios en extremo delgados y pequeños: la línea central de la boca muy marcada e inclinada hacia lo alto en sus extremos de modo muy desagradable. Sus dientes son terribles.

Una boca pequeña, estrecha, debajo de nariz muy pequeña también y frente elíptica, anuncia la pereza, extremada timidez y vanidad pueril. Si a esto se unen ojos grandes, saltones y lánguidos barba huesosa y alargada, y sobre todo si la boca está habitualmente abierta, puédese estar bien seguro de la imbecilidad y simpleza del sujeto en quien concurren.

El que tenga una cara cuya parte inferior, a contar desde después de la nariz, se divide en dos mitades iguales por la línea de la boca, es necio; pero si la parte inferior tienen menos del tercio de la longitud entera de la cara, es loco.

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Categoría: La Magia Blanca.






2 Responses to “Personalidad según rasgos faciales: orejas y boca”

  1. Daniel Dice:

    hola que tal me da mucha curiosidad este tipo de temas


  2. Dannyel Dice:

    gracias por la aportacion, me interesa mucho el lenguaje corporal y tu documento tiene cosas que no sabia, gracias.


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