Quien fue Lucrecia Borgia


La joven Lucrecia, esposa de Alfonso, hijo de Alfonso I de Aragón, fue cortejada en Nápoles e idolatrada por toda su nueva familia, adorada por el marido al que ella corresponde con afecto. Y es también en Nápoles, en 1499, donde Lucrecia acepta que una zíngara le lea a través de la taza de café. La mujer lee los signos que se forman en el poso, y encuentra el símbolo de la serpiente. Alguien, César Borgia, está tramando algo contra su amor. El signo es de peligro. En efecto, hará matar al cuñado para que su hermana se quede viuda y así poderla casar con un aliado, hecho que le servirá para sus miras de conquistador. Aparece, luego, el signo Yetzirah, que corresponde a la «balanza». Lucrecia deberá, de hecho, utilizar toda su diplomacia para salirse del dominio demasiado poderoso de su familia.

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Aparece, luego, el signo Yetzirah del «escorpión»: Lucrecia será víctima de otra insidia, de otro engaño. Se sospecha de ella. De hecho, en 1501 se prometerá como esposa al primogénito del duque Ercole del Este de Ferrara, Alfonso. En efecto, Alfonso teme a esta esposa por su viudez sospechosa. Creerá en ella sólo cuando tenga la prueba de la inocencia de ésta y de la culpabilidad atribuida sólo a su terrible familia. Aparece, de nuevo, la serpiente en la zona de los negocios.

Lucrecia, una vez casada de nuevo, continúa temiendo al padre, Papa Alejandro, y al hermano, César Borgia. Dará hijos a su marido cuando sus terribles parientes saldrán de escena: en 1503 el padre, en 1507 César Borgia. En 1508 nace el primero de los muchos hijos que Lucrecia dará a Alfonso finalmente. Pero la serpiente le aconseja prestar atención a sus hijos, puesto que éstos pueden ser utilizados en contra suya por el Papa y por Valentino.

Signo final, el signo de los «peces» del libro Yetzirah: dulzura, felicidad, fecundidad. Reposo, sensibilidad hacia los problemas ajenos, voluntad de salir adelante y hacerse amar: exactamente será ésta la vida de Lucrecia, finalmente llena de tranquilidad en la ciudad de Ferrara, fuera de la tremenda órbita de la familia Borgia.

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