Soñé que entraba a una casa abandonada


Entré en una especie de casa abandonada, parecía un laberinto largo, pero a medida que entraba parecía más chico. Entré con alguien que no conocía y nos metimos a un cuarto con una mesa rectangular larga y ella y yo nos sentamos en sillas de madera; habías velas porque recuerdo una luz, yo sé que esa persona tenía miedo de algo, de alguien.

Yo la ayudaba, le daba consejos, le hice escribir nombres en una hoja que posteriormente la guardé en una tela. Le dije que oráramos el padre nuestro, el credo y le dije al oído que la oración más poderosa era »la magnífica» y al mismo tiempo que le decía eso yo rezaba, pero las oraciones por más que me esforzaba no las podía decir completas, era como si se me olvidaran.
Desperté con angustia porque sé que algo me estaba pasando mientras dormía, una sensación tan extraña que no creo poder olvidar nunca.

Evelyn Ortega

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Categoría: Tablón de Relatos.






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