Uso de piedras para mágia blanca


Las piedras y poseen admirables efectos. Los nombres de las que obran mayores prodigios son: Imán, ophtalmo, ónix, feripendanus, silonita, topacio, medor, menphitis, abaston, celonita, diamante, ágata, alectorius, asmundus, amatista, berilla, coral cristal, crisolita, heliotropo, calcedonia, chelidonia, gagate, bena, istmos, tabricia, beratida, nicomar, quirina, rajania, urriza, lázuli, esmeralda, iris balesia, galerita, dragonita, aquilaria, jacinto, orites, zafiro, sauno, lipercol, terpistres.

Imán. Es de color del hierro; se halla en el mar de las indias, en algunas partes de Alemania y hoy en el Este de Francia. Si por medio de ella quiere un hombre saber si su mujer es casta y prudente, póngala bajo la cabeza de su mujer al acostarse, y se verá al momento que, si es casta y honrada, abrazara a su marido, y si no, se saldrá de la cama. Otra propiedad es que, si después de haberla reducido a polvo sobre brasas se echan en los cuatro rincones de una casa, todos cuantos duerman allí la abandonarán, pudiendo hacer los ladrones lo que quieran en ella.

Uso de piedras para mágia blanca La Magia Blanca

Ophtalmo. Tiene varios colores, por lo cual no decimos ninguno. Posee tal virtud que ofusca y priva enteramente de la vista a todos cuantos están en presencia de ella, excepto a quien la lleve; por lo cual sirve para hacerse invisible. El emperador Constantino, siempre que quería conseguirlo, la escondía en su mano derecha.

Onix. Es de color negro, aunque la mejor es la que está surcada de venillas blancas; se halla en Arabia. Si se quiere causar una pena, miedo o un gran espanto, o bien sembrar riñas y pleitos, no hay más que tomarla consigo y donde quiera que uno vaya sucederá eso. Si se cuelga al cuello de alguno, o se le liga en el dedo, se irá volviendo poco a poco triste y cobarde, tendrá durante la noche sueños horribles, y armará disputas con sus amigos.

Feripendanus. Es amarilla: sirve para curar la tisis puesta al cuello del enfermo, y quien la coja con la mano sentirá que se le abrasa, aunque no haga más que tocarla ligeramente.

Silonita. Es una piedra que se forma en el cuerpo de las tortugas de la India; es blanca, roja purpurina; otros dicen que es verde y que se halla en Persia y aseguran que aumenta conforme crece la luna y disminuye cuando decrece. Ciertos filósofos añaden que, quien la lleva consigo, ve, y sabe todo lo que ha de sucederle. Si se pone bajo la lengua, sobre todo en novilunio, se sabrá si una cosa debe o no hacerse, y si sucederá, con sólo atender a que, en este caso contrario, caerá por si misma. Muchos dicen que cura la tisis y la debilidad.

Topacio. Esta piedra toma su nombre de la isla llamada Topacio, aunque, según otros, es porque se parece al oro. La hay de dos clases; la más preciosa es la más semejante al oro, y la otra, cuyo color es amarillo, es menos estimada. He aquí su . si se coge con la mano y se introduce en el agua, la hace salir toda, por más que esté hirviendo. Este experimento lo ha hecho uno de nuestros hermanos de París. También es muy buena para las hemorroides.

Medor. Esta piedra toma su nombre por proceder de la Media, país de donde fueron originarios los magos. Puede suponerse, pues, si sus virtudes serán o no eficaces, cuando de allí proviene y cuando está recomendada por todos los mágicos antiguos y modernos. La hay de dos especies: blanca y verde; aunque se conoce otra tercera, la negra, que va escaseando cada día. Sirve para despellejar las manos, y véase cómo: Se coge un pedazo de esta piedra, se rompe y se echa en agua caliente; en esta disposición tantas manos como cuantas se mojen en aquella agua perderán la piel.

Se advierte que los que bebieren de tal agua morirán, a pesar de los más prontos y eficaces remedios que puedan dárseles. Otros dicen que esta piedra era muy buena para curar la gota, por lo cual los magos la vendían a precios fabulosos a antiguos reyes de la Media, y a los ricos, sólo en muy raros casos. También servía para las enfermedades de la vista, tanto que los magos que la habían perdido a fuerza de estudiar y de descifrar signos, la recobraban con el uso de esta piedra.

Menphitis. Para impedir que uno sienta dolor, se toma esta piedra, llamada también piedra de Menfis, por hallarse junto a esta ciudad. Según la creencia de Aarón y Hermes, tiene tal virtud que, agitada en el agua e impregnada bien de ella, aquel que deba ser quemado o tenga que sufrir algún otro dolor, se volverá insensible por completo.

Abaston. Se halla comúnmente en Arabia y es de color rojo del fuego. Sirve para hacer que el fuego sea perpetuo, y tiene la virtud de que si se inflama una vez no se extingue jamás, porque posee una pelusilla, llamada pluma de salamandra, que junto con la gran humedad de que está dotada, hace que conserve por muchísimo tiempo el fuego donde se arroje.

Celonita. La hay de varios colores, aunque la más abundante es la de color púrpura; se halla dentro del cuerpo de las tortugas. Aquel a quien le hayan robado una cosa, y quiera saber dónde se halla, y el nombre del ladrón, no tendrá más que coger esa piedra. Si se la pone encima de la lengua tendrá el don de predecir las cosas futuras.

Diamante. Es una piedra de color brillante y tan dura, que antes sólo se la podía romper empleando sangre de macho cabrío. Se encuentra en Arabia y en Chipre. Si se lleva en el lado izquierdo, es admirable contra los enemigos; conserva la razón, pone en fuga a las bestias feroces y venenosas e impide la ejecución de malos deseos sobre aquel que la lleva, viéndose seguro de calumnias, robos, asesinatos, etc. Termina las diferencias y los procesos, y es un excelente contraveneno.

Ágata. La hay negra con venas blancas, completamente blanca, y blanca con venas negras, aunque esta última es sumamente rara. Llevándola se evitan toda clase de peligros, se adquiere valor, fuerza, poder, agrado, buen humor, y se ve uno bien recibido en todas partes; también es buena contra las adversidades.

Alectorius. Su color es blanco y se extrae de los gallos de cuatro o más años; pero han de ser castrados. Otros dicen que se extrae de capones ya viejos. Es del tamaño de una haba; vuelve agradable y constante, y colocada bajo la lengua contiene la sed. Su empleo es excelente para obtener de una persona lo que se desee.

Asmundus. Se presenta esta piedra con diversos colores. Enumeraremos rápidamente sus propiedades: domina los animales, sirve de contraveneno, impide la realización de las malas intenciones, libra de los enemigos, descifra los enigmas, interpreta toda clase de sueños y predice el porvenir. Para todo basta tomarla en la mano; pero es preciso, tener absoluta fe en la magia.

Amatista. La mejor piedra de esta clase se halla en las Indias y es de un color púrpura. Es maravillosa contra la borrachera, de tal modo que el que la tenga en su poder jamás se emborrachará; da un espíritu juicioso y hace apto para las ciencias.

Berilla. Es de color pálido y transparente como el agua. He aquí las ventajas que ofrece a quien la lleve; burlará los planes de sus enemigos; acabará las diferencias que tengan entre si; ganará los pleitos que siga; siendo su poseedor un niño, adquirirá extraordinaria aptitud para las letras.

Coral. Puede ser rojo y blanco, y tiene notables cualidades, como son: apaciguar las tempestades y los huracanes; permite pasar toda clase de ríos; detiene la sangre en el instante; conserva buena la razón y la prudencia. De todas estas virtudes, las que ejerce con mayor eficacia son las relativas a las tempestades y peligros en el agua.

Cristal. Sirve para encender fuego del modo siguiente: se expone durante algún tiempo al sol, delante de él se coloca alguna cosa fácil de arder, y en cuanto le de el sol se prenderá el fuego. Si se reduce a polvo y mezclado con leche y agua se hace beber a las nodrizas, les da leche en abundancia.

Crisolita. Tiene un color verde y brillante; pero se advierte que para producir cualquiera de sus virtudes se ha de llevar engarzada en oro. Vuelve la salud, aleja el miedo, da prudencia y aleja de quien la lleva los ataques de locura y los fantasmas.

Heliotropo. Tiene color verde, parecido a la esmeralda. Todos los nigrománticos la llaman comúnmente la piedra preciosa de Babilonia. De esta piedra, según he podido averiguar, se servían en otro tiempo los sacerdotes de los templos para adivinar e interpretar los oráculos y las respuestas de los ídolos. Los antiguos filósofos dicen que junto a la hierba del mismo nombre, posee grandes virtudes. Hace parecer al Sol de color de sangre, y frotándola con la hierba heliotropo permite ver al Sol como en un eclipse. La razón de esto es porque por efecto del gran calor que despide, hace hervir el vapor de agua de la atmósfera, espesa el aire, le enturbia e
impide que se vea como de costumbre. Sin embargo, nada de esto se puede conseguir sin pronunciar al mismo tiempo algunas palabras con ciertos caracteres de la magia. Esta piedra se halla en la Etiopía, en Chipre y en las Indias.

Calcedonia. De de un color pálido obscuro. Si se rompe por la otra piedra llamada Sereribus se pende al cuello, desecha las ilusiones fantásticas y las ideas de imaginaciones afiebradas. Conserva el cuerpo fuerte y vigoroso, y hace triunfar de los enemigos.

Chelidonia. Se halla en el vientre de las golondrinas, y es amarilla o negra. Envuelta la amarilla en una tela de lino o en la piel de una vaca, y puesta bajo el sobaco derecho, cura el frenesí y todas las enfermedades inveteradas. Es buena para el letargo y contra la epidemia, y Evax asegura además que esta piedra vuelve al hombre sabio, de buen humor y agradable, de tal modo que el que la lleve consigo será bien visto de todo el mundo. La negra preserva de los animales malignos, apacigua las querellas, y lleva a buen término todo cuanto se emprenda. Si se envuelve en hojas de chelidonia, turba la vista. Se advierte que deben extraerse, así !a piedra como la planta, en el mes de agosto. Cada golondrina tiene comúnmente dos piedras.

Gagate. Es de diferentes colores y se parece a la piel de una cabra joven. Es admirable para vencer a los enemigos, y los filósofos e historiadores antiguos aseguran que mientras el príncipe Alcides se sirvió de ella o la llevó siempre fue vencedor.

Bena. Se parece a los dientes de algunos animales, y colocada bajo la lengua, da la virtud de saber el porvenir; pero sólo obra durante el tiempo que se tiene en la boca, y no predice más que lo que se refiere inmediatamente al tiempo que sucede a éste.

Istmos. Según Isidoro, esta piedra es parecida al azafrán, y se halla en algunas comarcas de España, en particular hacia el estrecho de Gibraltar o las columnas de Hércules. Está llena de aire, y si por medio de ella se quiere impedir que se queme una prenda, frótese con esta piedra y al momento el traje será incombustible. Vulgarmente se la conoce con el nombre de carbón blanco.

Trabicia. Parece de un hermoso cristal, y según los sabios Evax y Aarón, además de curar completamente la hidropesía, sirve para adquirir favores y honores con sólo tomarla consigo.

Beratida. Su color es negro, y tiene dos modos de conceder su virtud. A saber: puesta en la boca, revela los pensamientos y deseos de otros y llevada encima, da alegría y hace que a uno le reciban en la sociedad.

Nicomar. Se diferencia muy poco del alabastro y es blanco y luciente como él. Se emplea para vencer a los enemigos y para hacerse amar de las personas, y con ella se hace un ungüento muy a propósito para embadurnar ataúdes, nichos o lugares donde deban encerrarse los cadáveres, pues es muy eficaz para evitar descomposición.

Quirina. Hállase esta piedra en el nido de las abubillas, y tiene una virtud extraordinaria para descubrir los secretos; tanto que los antiguos la empleaban para averiguar las acciones de los criminales y la fidelidad de las personas; por lo cual se la ha llamado la piedra de los traidores. Cuando se quiere saber todo lo que una persona calla en su interior, pongase sobre la cabeza de esta persona cuando duerma, y ella misma lo declarará.

Rajania. Es negra y luciente; se halla en la cabeza de los gallos poco después de que hayan comido hormigas, y sirve para obtener todo lo que se quiera de otro, desde el momento que uno la lleve consigo.

Urriza. Tiene el poder de quemar la mano sin que se ponga fuego en ella; bastando para esto coger la piedra y apretarla fuertemente.

Lazuli. Es de color azul celeste, manchado con pequeños corpúsculos dorados. Son tantas sus virtudes, y de tal naturaleza, que en todas épocas ha sido empleada con predilección por los mágicos. Las principales de sus aplicaciones son: curar la melancolía y la fiebre cuartana y hacer feliz a la persona que la lleve; pero es indispensable no olvidarla nunca.

Esmeralda. La hay verde, muy limpia y brillante, y también amarilla, siendo ésta la mejor. Se halla en el nido de los grifos (aves de rapiña), fortifica y conserva. Entre el sinnúmero de virtudes que posee, citaremos las que siguen: da sabiduría, riquezas, abundancia, ciencia del porvenir, un gran valor y excelente memoria. Para adquirir el don de profecía, es necesario ponerla bajo la lengua, y para obtener memoria, colocarla sobre la cabeza.

Iris. Aunque esta piedra se halla en muchos parajes, la mejor se da en Sicilia y en la Etiopía. Es blanca como el cristal, cuadrada o en forma de cono. Se denomina iris, porque, colocándola al Sol se verá, ya en el espacio, ya en cualquier pared o muralla que estuviese cerca, un precioso arco iris.

Balesia. Del color y dureza del diamante, se asemeja también esta piedra al granizo. Su propiedad es sorprendente, pues arrojada al fuego más intenso ni siquiera se templa. Débese esto a que sus poros son tan apretados que el calor no puede penetrarlo. Evax y Aarón afirman que da poder para apaciguar la cólera y moderar la concupiscencia y demás pasiones ardientes.

Galerita. Esta piedra es la misma que el cinabrio y se halla en Libia y en Bretaña. Se presenta con varios colores; principalmente tres: negro, amarillo y verde blancuzco. Cura la hidropesía, contiene el flujo del vientre y su resultado es infalible para probar si una mujer es fiel o infiel a su marido. Avicena dice que si se machaca esta piedra y se la hace lavar a una mujer o se lava en presencia de ella, si no es casta orinará en seguida, y de lo contrario, no.

Dragonita. Se llama así por extraerse de la cabeza del dragón; quien la lleve en el brazo izquierdo vencerá siempre a sus adversarios.

Aquilaria. Su nombre le viene de hallarse ordinariamente en el nido de las águilas; es de un púrpura hermoso, y se halla en las costas del Océano y en Persia; notándose además que al romperla se halla en su interior otra piedra que resuena en cuanto se la toca. Del catálogo de sus propiedades recomendamos éstas: Ligada al brazo izquierdo da amor al hombre y a la mujer, hace imposibles los abortos y cura la epilepsia.

Aseguran también los caldeos que si se toca con ella cualquier substancia comestible que esté envenenada, o cualquier bebida, no se podrá comer hasta que se haya quitado la piedra, y cuando esto se haya hecho se podrá probar sin peligro alguno.

Jacinto. Es de diferentes colores, y las mejores calidades son la verde y la que se presenta con venas rojas. No trasmite su virtud sino cuando está engarzada en oro. En ciertos libros se lee que lo hay de dos especies: acuático y zafirino; el primero amarillo y blancuzco; el segundo luciente y sin acuosidad, pero más precioso. Cualquier persona que lo lleve, podrá emprender los viajes sin peligro, para lo cual los antiguos añadían que era preciso llevarlo en el dedo o al cuello, teniendo de paso la seguridad de ser recibidos en las casas. El zafirino tiene la virtud de producir sueño a causa de su gran frialdad.

Orietes. Tiene variedad de colores, como son verde con manchas blancas o negras, y otra tercera de color de una lámina de hierro, que en parte sea pulida y en parte rústica. Es un remedio eficaz contra las mordeduras venenosas y contra los accidentes.

Zafiro. El mejor se halla en las Indias Orientales, siendo preferible el amarillo, que es menos brillante. Limitaremos aquí sus propiedades a las siguientes: Restablecer la paz y la concordia, hacer devoto y piadoso, inspirar el bien y moderar el fuego y el ardor de las pasiones interiores.

Sauno. Recibe este nombre por proceder de una isla así llamada. Fortifica el entendimiento del que la lleva y protege y conserva su virginidad, y ¡fenómeno sorprendente! si se pone entre los dedos de una mujer a punto de parir, impedirá el parto y retendrá al niño en el vientre; por esta razón se impide que las mujeres la toquen en semejantes ocasiones.

Lipercol. Se halla en la Libia, e impide que los perros cacen y que los cazadores hagan daño a cualquier animal. Para ello basta echar delante de aquellos la piedra, y se verá que en seguida los animales se agrupan alrededor de ella.

Terpistres. Se forma esta piedra en el mar y ofrece un color reluciente y rojo. El que quiera ir con seguridad, sírvase de ella, llevándola delante del corazón, que es como preserva del peligro y apacigua y termina las sediciones y querellas. Dícese también que impide el que las langostas, los pájaros, las nubes, el granizo y la tempestad dañen la tierra o sus frutos.

Advertencia importantísima:

Se debe saber que para usar con éxito de todas las virtudes de que se ha hablado, es preciso llevar siempre consigo las piedras y tener el cuerpo limpio, aseado y sin mancha.

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Categoría: La Magia Blanca.






11 Responses to “Uso de piedras para mágia blanca”

  1. shuyin Dice:

    cada piedra es importante no podia creer todo el poder que tienen ,quisiera saber donde podria encontrar o consegir la piedra RAJANIA NEGRA.ESPERO una prota respuesta.
    gracias


  2. Rafael Sanchez Dice:

    Te felicito por tu informasion esta super muy vien esplicada savia de estas piedras Pero no Tenia ni idea que fueran tan increibles GRASIAS


  3. Leonardo Dice:

    Hola me interesa saber donde comprar estas piedras me interesan varias y el libro q lei mas arriba q mencionan se llama “de siglo XIII hasta hoy la MAGIA BLANCA” yo lo tengo pero le quitaron dos paginas quiero escanearlo y si gustan no tengo problema en enviarlo por correo hoy en dia se utiliza whatsap para contactarse si alguien sabe de las piedras y me puede informar o le interesa el libro me contacta +56950122765


  4. Marco Alcaraz Dice:

    me intereso en comprar piedra de ophtalmo ustedes podaran vendérmela sin mas por el momento les envió un cordial saludo


  5. Marco Alcaraz Dice:

    hola me interesaría en comprar la piedra ophtamo mi pregunta es si podrían orientarme en donde poder comprarla o si ustedes pueden vendérmela sin mas por el momento le envió un cordial saludo


  6. alejandro narvaez Dice:

    yo tenia un libro en la cual estva esta informacion y se notava q era muy viejito xfavor necesito el nombre del libro para obtenerlo nuevamente x favor xfavor espero su respuesta…


  7. alejandro narvaez Dice:

    yo tenia un libro en la cual estva esta informacion y se notava q era muy viejito xfavor necesito el nombre del libro para obtenerlo nuevamente x favor xfavor espero su respuesta


  8. Humberto Salvador Torres Dice:

    Hola que tal tengo interes en las piedras de las cuales estoy interesado en algunas de ellas como el ophtalmo, gagate itsmos entre otras. Agradeseria si me pueden orientar donde las puedo adquirir. Grasias


  9. Julián Dice:

    La principal fuente del texto parece ser alguna edición de Los admirbles y maravillosos secretos de la naturaleza. Su autor es desconocido, pero se lo ha publicado bajo el nombre de Alberto Magno. Las primeras ediciones probablemente daten de mediados del siglo XIII aunque es posible que el libro se halla modificado con el tiempo. Eso es todo lo que pude encontrar al respecto. Si alguien sabe más, por favor háganmelo saber.


  10. alejandro narvaez Dice:

    quisiera saber en q libro se encuentra todo esto


  11. Cecilia Dice:

    Hola:

    Quisiera saber la fuente de la información que publican, pues en todas las páginas web que contienen información sobre el ónix, se habla de cualidades positivas. Gracias.


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